lunes, 16 de enero de 2012

Dile al verso

Dile al verso
que es tu lengua la que envenena
que la tuya y no la mía
la que no da tregua.

Dile al verso
que no es tu lengua prisionera de tu boca
que sale a pasear
y se aventura en otras bocas.
Tu lengua
con la que hablas,
con la que hieres, la misma...

Dile al verso
que es veneno tu saliva
y droga a la vez
que me condena a imaginar,
perpetuamente,
que bailes bailas,
y a que ritmos te mueves.

Dile al verso 
que es tu lengua la que tiñe de negro
las rimas,
y es mi deseo el que entristece 
las letras.